Los Empleados con Indemnización por Accidente Laboral No Pueden Rechazar un Tratamiento Médico Razonable

El año pasado, en Bereznicki v La Junta de Apelación de Indemnización por Accidente Laboral (Eat ‘N Park Hospitality Group), el tribunal respondió a la pregunta de si un empleador puede suspender los derechos de indemnización por accidente laboral de un trabajador cuando este se niega a un programa médico, incluso si el programa no ayudará al trabajador a regresar al trabajo.

Stephanie Bereznicki había estado recibiendo beneficios médicos durante 10 años luego de una lesión de la columna producida en el trabajo. Su empleador buscó cesar sus beneficios luego que ella se negó al tratamiento médico. El juez denegó la solicitud de cese, pero dijo a la Sra Bereznicki que ella debía entrar en un programa de desintoxicación para ayudar a independizarla de los medicamentos recetados para el dolor.

La Sra Bereznicki se negó a entrar en el programa de desintoxicación y como resultado su empleador volvió a presentar la solicitud para terminar los beneficios. La Sección 306(f.1)(8) de la Ley de Indemnización por Accidente Laboral de Pensilvania dice que los empleados que rechazan el tratamiento médico razonable perderán el derecho a la compensación.

Injured worker in philadelphia

En Pennsylvania, los tribunales han definido “tratamiento médico razonable” como un tratamiento que es “altamente probable que cure el problema de salud y mejore las perspectivas del trabajador lesionado para un empleo remunerado y satisfactorio”.

Bereznicki argumentó que sus beneficios no debían suspenderse porque el doctor nunca declaró que el programa de desintoxicación aumentaría su capacidad para trabajar. El juez concedió la petición del empleador para terminar los beneficios de indemnización por accidente laboral razonando que el programa de desintoxicación era un tratamiento médico razonable porque mejoraría su funcionamiento y aumentaría su habilidad para trabajar.

El tribunal explicó que el tratamiento médico no tiene que ser designado para intentar devolver el empleado a un empleo remunerado. El hecho de que el programa sacara a Bereznicki de la medicación y le permitiera funcionar normalmente y así aumentar las posibilidades de que ella consiguiera empleo en el futuro era suficiente.

Este fallo deja claro que un empleado que rechaza el tratamiento médico que puede aumentar su capacidad para trabajar puede tener sus beneficios terminados. El tratamiento rechazado no tiene que dar al empleado la habilidad de volver al trabajo exacto que realizó antes de la lesión. Es suficiente que el tratamiento médico haya aumentado la capacidad del trabajador de laborar en alguna parte.